¿Qué es la leishmaniosis canina?

Es una enfermedad parasitaria causada por un protozoo del género Leishmania. Existen distintos tipos de parásitos que producen diferentes tipos de leishmaniasis, entre ellas encontramos la Leishmania tropica, la major y la infantum. De todas ellas en España sólo está presente la Leishmania infantum.

¿Dónde se encuentra la leishmaniosis canina en el mundo?

Aparece principalmente en muchos países de América Latina y en todos los países de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.

¿Dónde se encuentra la leishmaniosis en España?

Las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.

¿Cómo se contagia?

La leishmaniosis se contagia a través de la picadura de un flebotomo infectado. Sólo las hembras transmiten la enfermedad. De todos los flebotomos existentes, en España, sólo las especies Phlebotomus perniciosus y Phlebotomus ariasi son transmisoras de Leishmania.

El contagio se produce en exclusiva a través de las hembras de flebotomos porque aunque se alimenten de lo mismo que los machos, ellas necesitan absorber sangre para producir huevos y reproducirse.

Para que una hembra de flebotomo transmita la Leishmania, previamente ha tenido que picar a un animal infectado con ella. El contagio se produce al picar a un animal sano tras haber picado a un animal infectado, al realizar la picadura deposita los parásitos sobre el pelo y la piel del perro sano produciendo la infección.

¿Cómo reconozco un flebotomo?

Son insectos de tamaño pequeño similares a los mosquitos. Presentan dos alas y pilosidades (vellosidad en todo su cuerpo), al volar no emiten el típico zumbido que hacen los mosquitos. Su color va desde de el pajizo claro al marrón oscuro.

Suelen permanecer escondidos en grietas y oquedades durante el día mientras que por la tarde noche son muy activos. Habitan en zonas oscuras y húmedas que presenten materia orgánica (como en restos de poda, escombros...). A diferencia de los mosquitos no suelen criar en zonas de agua estancada. Suelen estar más presentes en jardines y parques donde haya presencia de árboles así como en áreas rurales pero suelen ser menos habituales en playas.

¿Cuál es el ciclo de vida de los flebotomos?

El ciclo completo tiene una duración aproximada de 8 semanas:

  • La hembra pone los huevos entre 4-8 días después de haberse alimentado con sangre.
  • Pasados 7-10 días de la oviposición, se produce la eclosión de los huevos.
  • Posteriormente se dan 4 fases larvarias antes de que se forme la pupa o la crisálida
  • Después de 10 días de maduración los flebótomos emergen de la pupa.

Las hembras pican unas 3 o 4 veces antes de morir, por lo que pueden infectar de 2 a 3 perros en su vida.

Los huevos que nacen de una hembra infectada nacen libres de leishmania, para ser portadores del parásito deben contagiarse picando a un animal que esté previamente infectado.

¿En qué momento del día suelen picar?

Los flebotomos prefieren actuar al atardecer y durante la noche. Prefieren las noches cálidas y tranquilas puesto que debido a su pequeño tamaño los vientos de más de 1m/s les impiden volar. A pesar de esto son capaces de recorrer largas distancias de hasta 2km.

Normalmente el contagio suele producirse durante las épocas de más calor, desde mayo a septiembre u octubre. Durante el invierno los flebotomos permanecen en estado de larvas cuaternarias aunque en ciertas zonas de España que presentan climas más cálidos puede darse a lo largo de todo el año.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la leishmaniasis se realiza a través de una muestra de sangre empleando un test IFI o ELISA. Hay veces que para confirmar el diagnóstico es necesario tomar una médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.

En zonas endémicas de leishmaniosis canina, se realiza un control anual rutinario mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio.

¿Cuál es el período de incubación?

Éste puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.

¿Qué síntomas presenta un perro infectado?

Una vez que el parásito entra en contacto con el perro los síntomas variarán en función de la respuesta del sistema inmunitario del perro.

Los más comunes son:

  • Pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz.
  • Pérdida de peso aunque normalmente no existe una pérdida del apetito.
  • Heridas en la piel, especialmente en la cabeza y las patas, así como en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse.
  • Alteraciones oculares.
  • Artritis.
  • Afección de órganos vitales, normalmente el hígado o los riñones son los órganos afectados.

Si no se produce el tratamiento de la enfermedad a tiempo puede causar la muerte del animal.

Una vez que un perro se infecta con leishmaniosis será portador de la enfermedad durante toda su vida.

¿Cómo puedo prevenirlo?

Existe una vacuna contra la Leishmaniasis que presenta un alto nivel de eficacia. En la primera vacunación se deben aplicar tres dosis con un intervalo de tres semanas entre ellas. Tras la primera vacunación es necesario realizar una revacunación anual para mantener la inmunidad.

También se pueden emplear sprays, pipetas y collares para prevenir de la picadura de los flebotomos, la eficacia de estos productos es de un 95%. Actúan manteniendo alejados a los flebotomos por lo que previenen la picadura de los mismos y por tanto de la infección.

Sin embargo ningún producto te asegura al 100% la protección, por ello se recomienda que durante los meses de verano los perros estén dentro de casa desde el atardecer hasta el amanecer y el uso de mosquiteras para intentar evitar el contagio lo máximo posible.

¿Qué hacer si mi perro se ha contagiado de leishmania?

Tratamiento

El tratamiento es más efectivo si se inicia en las primeras fases de la enfermedad, pero no elimina los síntomas ni las posibles recaídas. Puede durar varias semanas, sin embargo como el parásito permanece en el perro puede ser un tratamiento de por vida. Habitualmente se emplean compuestos antimoniales que se aplican o bien inyectados o bien por vía oral. Uno de los fármacos más conocidos para tratar la Leishmania es el Alopurinol.

Alimentación

Para ayudar a nuestro perro contagiado con leishmania debemos tener algunas consideraciones en cuanto a su alimentación puesto que será muy importante para mantener su sistema inmune en condiciones para luchar contra el parásito.

Aquí os dejamos algunas recomendaciones:

  • Si la leishmania es de tipo cutánea, es decir, no le ha afectado a los órganos vitales como el riñón o el hígado: se considera que el perro está SANO. En este caso su alimentación debería consistir en una dieta normal con piensos de alta calidad para mantener un sistema inmunitario fuerte y así mantener la leishmania a raya.
  • Si la leishmania es de tipo visceral y los órganos se han visto afectados, la dieta que debe seguirse depende del órgano afectado. Si los afectados son los riñones se seguirá una dieta renal y en el caso de que el órgano afectado sea el hígado se seguirá una dieta hepática. Esto no es por la leishmania como tal, sino que es porque el perro tiene problemas en esos órganos y necesita una dieta especial. Un buen pienso para problemas renales y hepáticos de alta calidad es el Luposan HepaDiet.
  • Cuando estemos con el tratamiento con los fármacos se tendrán en cuenta otras consideraciones:
    • Si estamos en fase de mantenimiento la dieta que se seguirá por lo general es una dieta normal, teniendo en cuenta las recomendaciones mostradas en los dos puntos anteriores.
    • Si el tratamiento es diario y a largo plazo hay que tener en cuenta que el Alopurinol con dietas altas en Purinas puede producir cristales de Xantina, por lo que habría que tener un poco de control con la dieta y vigilar la posible aparición de estos cristales. Este medicamento influye en el metabolismo de las purinas por lo que es lo que causa la aparición de los cristales de xantina. 
      • ¿Qué son las Purinas? ¿Y cómo puedo evitar la aparición de los cristales de xantina?
        • Las purinas son un compuesto orgánico nitrogenado que se encuentra en los alimentos y que dejan como residuo el ácido úrico. Al existir un cambio en el metabolismo de las purinas se puede llegar a producir un exceso de ácido úrico que facilite la aparición de cristales de xantina.
        • Para saber si el perro produce y excreta cristales de xantina basta con realizar un análisis de orina o una ecografía de la vejiga para verlos.
        • Por tanto si nuestro perro está tomando Alopurinol y tiene tendencia a generar cristales de xantina es necesario aportarle una dieta baja en purinas. Esto no es tan fácil como parece puesto que no existe ningún pienso que indique de forma clara en su etiquetado que es bajo en purinas, por lo que es necesario conocer los ingredientes bajos en este compuesto para intentar elegir un pienso adecuado para nuestro perro.
      • Alimentos bajos en purinas:
        • Conejo
        • Huevo
        • Pollo
        • Cordero
        • Patata
        • Arroz
        • Lácteos
        • Pescado blanco sin piel (perca, bacalao, lucio, lenguado...)
      • Alimentos altos en purinas:
        • Pavo
        • Pescado azul (arenque, sardina... el salmón tiene algo menos pero más que el pollo)
        • Cerdo
        • Ternera
        • Carne de caza
        • Vísceras
        • Lentejas
        • Guisantes
        • Garbanzos
        • Soja
        • Levadura
      • Algunos piensos que podrían usarse en estos casos:
        • Luposan Natural-Extra pollo
        • Lupo Sensitive 20/8
        • Luposan HepaDiet (sólo cuando hay daños hepáticos o renales)
        • Natural Greatness Conejo Light & Fit
        • Brit Care Weight Loss Conejo y Arroz
        • Natura Diet Daily Food (de pollo y arroz) 
        • Simpson Sensitive Pollo y Patata

Suplementos

Para ayudar a mantener fuerte el sistema inmunitario de nuestro perro y que así luche contra la leishmania podemos emplear algunos suplementos como por ejemplo la spirulina, el propóleo, aceites ricos en omega 3, aloe vera, la ortiga, el escaramujo, la uña de gato...

Como siempre recomendamos que el uso de estos suplementos esté en conocimiento del veterinario que os podrá aconsejar qué es lo mejor para vuestros perros dependiendo de su estado de salud.

¿Me puedo contagiar de leishmania?

La leishmania es una enfermedad zoonótica, esto quiere decir que si un flebotomo infectado con leishmania pica a un ser humano le transmitirá el parásito.

Sin embargo no se produce contagio por contacto directo entre personas o de animal a persona. Es imprescindible que exista un insecto transmisor de la enfermedad para contagiarse.

En humanos, al igual que en animales, la leishmania puede ser cutánea o visceral, la primera afecta a la piel mientras que la segunda afecta a los órganos internos siendo muy grave.