Este es un virus que se presenta más en cachorros que en perros adultos. No permite que las células crezcan, por lo tanto, que los órganos se formen de forma correcta, frenando el desarrollo saludable del animal. El aparato digestivo reacciona ante todas estas agresiones y por eso producen los siguientes síntomas:

Fiebre

Vómitos

Apatía

Diarrea severa

Pérdida de apetito

Deshidratación

Debilidad extrema

Pérdida del control motor

Cojera

Falta de estabilidad

 

El parvovirus se transmite por contacto con sangre, heces o vómitos de otros perros que se encuentran ya infectados. También sucede que la contagian de suelos o ambientes contaminados. La mejor forma de prevenir esta desagradable enfermedad es a través de la vacunación del perro.

Es de vital importancia prestar atención al estado del animal y aprender a diferenciar el comportamiento de un cachorro sano a uno enfermo, para detectar a tiempo la presencia del parvovirus en su organismo. Si tu cachorro tiene parvo, tienes que prepararte porque tendrás que cuidar y estar pendiente de él prácticamente las 24 horas del día durante al menos una semana, pero con los cuidados necesarios, mucha dedicación y amor, puede sobrevivir y salir airoso de una batalla como esta.

Apenas veas que tu perro tiene esa diarrea desagradable y explosiva con olores como de sangre podrida, deberás darle marcha al tratamiento, que comienza con una llamada o visita de emergencia al veterinario. Tratará la enfermedad con antibióticos y así logrará detener el progreso de la infección. También dará algún medicamento para calmar los dolorosos espasmos intestinales.

Posterior a esto, si la enfermedad está en un estado avanzado, habrá que internar al cachorro y colocarle una vía. Si por el contrario la parvo está comenzando, podrá tratarse al perro desde casa. Prepara un espacio para realizar el tratamiento y desinféctalo. Deberá estar siempre limpio y alejado de posibles bacterias. Probablemente vomitará defecará en varias ocasiones, con más razón la limpieza será esencial.

El cachorro tiene que sentirse cómodo y mantenerse caliente. No lo dejes sólo, necesitará más que nunca de tu compañía. Los espacios solitarios y fríos donde el perro puede caer en estado de estrés, tienden a empeorar la enfermedad y a retrasar la mejora. Déjalo que duerma y descanse todo lo que quiera, háblale con calma y suavidad y evita los sobresaltos.

De las cosas más importantes cuando se tiene un cachorro que padece parvovirus, es mantenerlo hidratado, Puedes usar Pedialyte, suero o algún fluido con electrolitos, que deberás dárselo, con cuidado, con una jeringa o una cuchara muy pequeña. Las cantidades adecuadas dependerán del tamaño del perro. Trata de darle al menos 2 cucharas cada 45 minutos si es un cachorro mediano, si es uno muy pequeño, reduce un poco la medida.

Puedes darle a lamer un poco de hielo, esto además de ayudarlo con la hidratación, aliviará la sensación de náuseas y el dolor de barriga. Es normal que vomite al principio, espera un poco e inténtalo nuevamente. Nunca olvides durante todo este proceso que tu cachorro, se siente muy mal. Atento a las indicaciones que te ha dado el veterinario previamente, no intentes medicar a tu perro sin consultarlo antes con él.

Cuando tu cachorro empieza a mejorar, la alimentación será la base de su completa recuperación. Presta atención a su dieta y dale de comer cantidades muy pequeñas. Continúa con la hidratación e invítalo a beber poco a poco más agua. Podrás alimentarlo pasadas las 24 horas de su ultimo vómito, así dejarás que el intestino sane por completo.

Sigue todas estas instrucciones a la par que te comunicas con tu veterinario y verás cómo, en poco tiempo, tu cachorro estará completamente curado y sano.